En resumen: Un sitio web responsive adapta el diseño, el contenido y los controles a distintos tamaños de pantalla y capacidades de los dispositivos, manteniendo la misma URL básica.
Cómo utilizo un sitio web responsive en la práctica
Lo pruebo con contenido y dispositivos reales, no solo en un diseño. Me fijo en la primera impresión, la legibilidad, el orden de la información, los estados de error y la posibilidad de volver atrás. Observar a varias personas suele revelar un problema más específico que un largo debate del equipo.
Qué conviene vigilar
Un resultado atractivo no es automáticamente utilizable. Un sitio web responsive puede cumplir un objetivo estético mientras oculta información importante, ralentiza la página o dificulta el uso de los controles. También conviene evitar probarlo solo en un monitor grande y con contenido ideal.
Preguntas para tomar decisiones
- ¿Qué tarea debe completar la persona en la página?
- ¿Dónde podría dudar, cometer un error o perder el contexto?
- ¿Funciona la solución en móvil, con teclado y en una red lenta?
- ¿Qué señal demostrará que el cambio realmente ayudó?