En resumen: La personalidad de marca es un conjunto de características humanas que una marca expresa de forma coherente mediante su comportamiento y tono. Ayuda a mantener la coherencia cuando surge de la estrategia y la realidad de la empresa.
Cómo utilizo la personalidad de marca en la práctica
En la práctica, con la personalidad de marca separo la idea creativa de la tarea de comunicación. Primero debe quedar claro quién habla, qué ofrece y por qué debería inspirar confianza. Solo después añado sorpresa o emoción. Evalúo el resultado por la calidad de la respuesta y el comportamiento posterior, no solo por la visibilidad.
Qué conviene vigilar
La atención no es lo mismo que la confianza. La personalidad de marca puede provocar reacciones y, al mismo tiempo, debilitar la marca o atraer a un público inadecuado. Conviene vigilar las afirmaciones sin pruebas, la urgencia manipuladora y un formato que eclipse la propia oferta.
Preguntas para tomar decisiones
- ¿A quién ayuda exactamente el mensaje y en qué situación?
- ¿Con qué único significado debería quedarse una persona?
- ¿Qué prueba respalda la promesa principal?
- ¿Cómo captaremos una respuesta de calidad y qué ocurrirá después?