En resumen: Un arquetipo de marketing utiliza un patrón de personaje familiar para unificar el papel, la historia y el tono de una marca. Es una ayuda creativa, no una evidencia de investigación por sí misma.
Cómo uso un arquetipo de marketing en la práctica
Con un arquetipo de marketing, primero defino la audiencia, la situación y el único cambio que debería provocar el mensaje. Elijo las pruebas y el formato según dónde verá la persona el mensaje, no según mi preferencia personal por un canal. Antes de publicar, compruebo si el significado central sobrevive al acortarlo, a una visualización pequeña y a sacarlo de contexto.
Qué conviene vigilar
Un error habitual es copiar la forma de una campaña exitosa sin entender la situación. Con un arquetipo de marketing importan el contexto, la distribución y el paso posterior. Una idea por sí sola, sin capacidad para responder y cumplir la promesa, puede crear más problemas para una empresa.
Preguntas para tomar decisiones
- ¿A quién ayuda exactamente el mensaje y en qué situación?
- ¿Con qué único significado debería quedarse la persona?
- ¿Qué prueba respalda la promesa principal?
- ¿Cómo captaremos una respuesta de calidad y qué ocurrirá después?