En resumen: Una auditoría de contenidos es una revisión sistemática de las páginas y materiales existentes, su función, calidad, rendimiento y relaciones. Su resultado debe decidir qué conservar, combinar, reescribir o eliminar.
Cómo utilizo una auditoría de contenidos en la práctica
Empiezo por la decisión a la que debe contribuir la auditoría, no por una exportación de todas las URL. Registro la audiencia, la función de la página, las pruebas, el responsable y la siguiente acción para cada elemento importante. Después comparo el inventario con la intención de búsqueda, la relevancia para el negocio y el comportamiento real de los usuarios, para que la revisión produzca una prioridad aplicable y no otra hoja de cálculo.
Qué conviene vigilar
Las métricas por sí solas no explican por qué los contenidos funcionan o fracasan. Una página antigua puede seguir apoyando un recorrido importante, mientras que una página muy visitada puede no tener ninguna utilidad. Evita cambiar muchas cosas a la vez sin una referencia inicial y distingue un problema de contenidos de un problema de plantilla técnica compartida.
Preguntas para tomar decisiones
- ¿Qué función cumple este contenido para el lector y para el negocio?
- ¿Qué pruebas respaldan conservarlo, combinarlo o reescribirlo?
- ¿Qué puede distorsionar el rendimiento observado?
- ¿Quién es responsable de la siguiente acción y de revisarla?