En resumen: Facebook es la red social de Meta, donde personas, comunidades y empresas publican contenido, se comunican y utilizan distribución de pago. Para una empresa, es un canal alquilado, no un sustituto de su propio sitio web y sus contactos.
Cómo uso Facebook en la práctica
Con Facebook, primero separo el alcance del beneficio real. Determino la audiencia, la situación, la oferta y el siguiente paso después de un clic o una impresión. Lanzo una campaña o contenido con una hipótesis principal y una medición que vaya más allá de una visita. Solo aumento el presupuesto cuando entiendo la calidad de las consultas y su conexión con las ventas.
Qué conviene vigilar
El error más habitual es colocar Facebook detrás de una oferta poco clara y esperar que el canal resuelva el producto. Otro error es atribuir todo el resultado al último contacto. Una persona puede haber formado su decisión a partir de varias visitas, recomendaciones y acciones comerciales.
Preguntas para tomar la decisión
- ¿A quién queremos dirigirnos y a quién queremos excluir?
- ¿Qué hipótesis sobre la oferta o el mensaje estamos probando?
- ¿Qué ocurre después de la primera respuesta y quién es responsable de ese paso?
- ¿Medimos la calidad del cliente o solo la actividad en el canal?