En resumen: El e-business incluye procesos empresariales realizados o respaldados por tecnologías digitales, desde las ventas y el servicio hasta la colaboración con proveedores y las operaciones internas.
Cómo utilizo el e-business en la práctica
Utilizo el e-business como marco de trabajo, no como una casilla más de una presentación. Comparo la promesa de la empresa con lo que un cliente experimenta realmente al buscar, comprar y utilizar el producto. Convierto la diferencia en una tarea concreta y decido de antemano cómo reconoceremos el progreso. Así, un término general resulta útil para producto, marketing y ventas.
Qué conviene vigilar
Un taller por sí solo no garantiza un resultado. Los problemas surgen cuando el e-business se desvincula de la economía, la capacidad del equipo o la experiencia del cliente. Por eso, toda afirmación necesita una fuente, una persona responsable del siguiente paso y una fecha para revisarla.
Preguntas para una decisión
- ¿Qué decisión concreta debería aclarar el término?
- ¿Qué respalda nuestra afirmación y qué sigue siendo solo una hipótesis?
- ¿Qué haremos de forma diferente a raíz de esta decisión?
- ¿Quién es responsable del cambio y cuándo evaluaremos su impacto?